jueves, abril 01, 2010

Pablo Emilio Moncayo liberado y yo emocionado

Queridos amigos y amigas.

.
Foto del diario IDEAL de Granada (pincha la foto para ver la noticia).
.
Es cierto que la política tiene muchos sinsabores, poco reconocimiento y muchas veces te ves obligado a prescindir de tu familia más cercana, aquellos que cuando no estás te echan de menos. Pero no es menos cierto que también tienes la oportunidad de vivir otras vidas.
.
Y eso me pasó cuando asistí al congreso del Polo Democrático Alternativo en Colombia representando a mi partido, el PSOE. En Bogotá tuve la oportunidad de vivir el sentimiento de un país donde los civiles, los de verdad, se ven metidos en un conflicto sin sentido que cultiva la violencia como modo de vida. Unos para vivir, otros con la excusa de defenderse, otros para aprovecharse, otros por venganza, otros... Más de cuatro millones de personas conviven día a día con ella.
Volviendo al Congreso, movido como pocos, allí tuve la oportunidad de conocer una historia escalofriante. La de Gustavo Moncayo, un hombre que paseaba completamente encadenado con la tristeza en los ojos de quien tiene algo que le atormenta. Y así fue como pregunte por él y dije que me lo presentaran.
.
Gustavo, el Profesor Gustavo como le llaman en su país, tuvo la mala fortuna de necesitar que su hijo continuase en el ejército cuando había terminado su periodo obligatorio con 20 años. Su propio padre le pidió que continuase unos meses más para poder terminar de estudiar unas oposiciones tras lo que su hijo podría dejar el ejército y volver a su vida civil. Pero la suerte a veces no es de los que la merecen. Y las FARC secuestraron a su hijo.
.
¿Qué padre podría soportar algo así? Que tu le hubieses pedido a tu hijo que continuase y que después que lo secuestraran con riesgo de morir.
.
Eso le llevo a tomar una decisión personal, cubrirse el cuerpo con cadenas y visitar a todo aquel que pudiera ayudarle a la liberación de su hijo. Debía mantener viva la llama para que no fuese ajusticiado. Pero su brillante idea pronto se convirtió en su condena. Porque tanta fue la publicidad que sabía que la guerrilla no iba a liberarlo porque recibía mucha publicidad gracias a su trabajo. Y si dejaba de hacerlo podrían matarlo.
.
Por eso cuando estos días he visto las noticias que aludian a una posible liberación me alegré sobremanera, y hoy cuando en el periódico he visto la foto de padre e hijo reconozco que me emocione un poco.
.
Desde el 21 de diciembre de 1997 Gustavo y su familia han vivido un drama, 4480 días del secuestro de uno de sus séres más queridos. Su hijo, su hermano.
.
Es mucha la violencia que se mueve en Colombia, México, y buena parte de los países hermanos de latinoamérica, es mucho lo que hay que trabajar para que con su progreso el mal retroceda porque hoy es EL PUTO AMO.
.
Donde estés querido Gustavo, enhorabuena.
.

No hay comentarios: